«Nada hay nuevo sobre la tierra,» ha dicho Salomón: idea que tiene puntos de semejanza con el dogma imaginario de Platón, que dice: «Todo lo que se sabe son reminiscencias;» y con esta otra sentencia del mismo Salomón: «Toda cosa nueva, no es más que una cosa que se tenía olvidada».

Francis Bacon: Ensayos de moral y política LVI

Pero ¿pensaríamos mucho, y pensaríamos bien y con corrección, si no pensáramos, por decirlo así, en comunidad con otros, que nos comunican sus pensamientos y a los que comunicamos los nuestros? […] Si no pudiéramos comunicar a los demás nuestros pensamientos, tampoco nuestro pensamiento podría ser correcto, puesto que pensar bien es ante todo pensar “en comunidad con otros”.

Inmanuel Kant: Cómo orientarse en el pensamiento

¿Por qué escuchar?
¿Hay sentido alguno en lo que fue escrito?
Por nada, por la poesía misma
y por petición de un eco errante
y porque las cosas más viejas yacen en el presente.

Marketa Lazarová de František Vláčil

Los libros no se roban, se expropian.

Toda cultura y todo conocimiento surgen de una experiencia común. Nada humano es nuevo ni único, todo parte de lo pensado, escrito y materializado por otrxs. Ya lo decía Terencio: “nada humano me es ajeno”; todo lo humano nos incumbe, nos importa y nos pertenece. Toda obra de arte, todo poema, toda filosofía, toda música surgen de una experiencia común, de la experiencia humana (que es invariablemente común) y por lo tanto, más que a un individuo, todo conocimiento y cultura pertenecen a la humanidad.

Aunque a nuestro parecer esto es una realidad ética innegable –reafirmada constantemente por las otras culturas, por las formas-de-vida no occidentales, por lxs otrxs– el culto al individuo, tan constante y sistemáticamente perpetuado por el semiocapitalismo financiero, ha creado un aparato de producción y distribución de conocimiento que otorga la autoría y la propiedad de la cultura a entes únicos y excluyentes, ya sea a una persona física o moral, a un humano o a una empresa.

Ya lo decía Proudhon acertadamente: la propiedad es el robo. Ahora nosotrxs decimos: toda propiedad intelectual es un robo intelectual. Porque ¿qué es el intelecto y el conocimiento de un individuo sino el conglomerado del conocimiento de muchos otros individuos? ¿cómo puede un solo sujeto ser dueño absoluto de un concepto, de un sonido, de una idea, de un verso, de una forma-de-vida? Estamos convencidxs de que cualquier intento de apropiación y capitalización de un objeto cultural es olvido, despojo, robo y privatización.

Así, contra ese despojo y olvido permanente y sistemático que es el sistema de propiedad intelectual y de derechos de autor, a nosotrxs no nos queda más que resistir. Resistimos expropiando, liberando, “robando”, pirateando, recordando, devolviendo el conocimiento y la cultura a su auténtico dueño: a todxs nosotrxs.

Pirateca surge del digno deseo de rebelarnos liberando. Porque aun dentro de las limitaciones y exclusiones inherentes a las materialidades de las plataformas que utilizamos para hacer este trabajo, creemos que todavía algo puede hacerse, que no todo está perdido; que este trabajo, aunque incapaz de destruir por sí mismo al capitalismo, posee una intención política subversiva y, por lo tanto, también es importante, también hay una potencia radical en nuestro actuar.

Esperamos que esta plataforma sea de utilidad para alguien y que aporte un granito de arena  al crecimiento político, intelectual y corporal de algún ser vivo.

La cultura y el conocimiento no se roban, se expropian.